¿Cuál es la base científica del Inconsciente? Esta sería la pregunta a resolver en este artículo. El primer autor que menciona de manera explícita esta parte de nuestra mente es Sigmund Freud, y de aquellos polvos estos lodos. Resulta que este enfoque se aleja del método científico porque, en palabras de Karl Popper ” las propuestas freudianas son irrefutables” en sentido literal, es decir, no hay forma humana posible de demostrar su veracidad ni su falsedad, son meros constructos, casi actos de fe. Pero esto era el siglo XIX y hoy en día, dos siglos después, gracias a las técnicas de neuroimagen y a otros avances en el estudio de nuestro organismo, sabemos que hay una parte de nuestra mente que funciona en modo automático, es decir, que trabaja al margen de nuestro control consciente. .https://www.elmundo.es/ciencia/2014/06/25/53a9c00222601dba718b45a4.html

Los procesos mentales inconscientes

La información consciente que manejamos a diario representa sólo una pequeña parte de la información total que nuestro cerebro utiliza en su procesamiento cotidiano. De manera constante automatizamos actividades con el fin de dejar libre el máximo posible de recursos atencionales, cosa que potencia nuestra capacidad de supervivencia, pensemos, por ejemplo, en actividades como conducir, que a base de realizarlas ya las hacemos sin “pensar”. Esto sería nuestro inconsciente trabajando para nosotros. Ya Henri Poincaré, el “último universalista”, elaboró una teoría sobre el trabajo matemático y el inconsciente (o subconsciente, podemos decir que son sinónimos), que atraviesa tres etapas: el análisis consciente, el período de incubación inconsciente y la emergencia desde el inconsciente de la solución al problema. https://blogs.publico.es/ciencias/el-juego-de-la-ciencia/893/el-inconsciente-y-lo-inconsciente/

Matemáticas e inconsciente

Varios matemáticos de prestigio como Gauss y Whitehead describen por escrito cómo han resuelto problemas matemáticos en los que llevaban tiempo trabajando cuando daban un descanso a sus cerebros, dando un paseo o después de una siesta. Que mentes tan fieles al método científico reconozcan que sus cerebros trabajan al margen de su consciencia es tan revelador como esperanzador, pues abre todo un mundo de posibilidades en investigación y en la potencialidad de trabajar en nuestro inconsciente para sacar partido a esta habilidad.

Cómo hacer consciente lo inconsciente

Este es un tema en constante avance, actualmente las neurociencias no paran de aportar información nueva sobre estructuras corticales y subcorticales que intervienen en los procesos mentales. Desde el Coaching puedo decir que ahondar en las génesis emocionales es apasionante porque el primer sorprendido con la información que ve la luz es el coachee. La buenísima noticia es que revelando informaciones que operan en el inconsciente podemos entendernos mejor y tomar mejores decisiones con ese incremento informativo. El proceso de autoconocimiento es un camino lleno de satisfacciones y sorpresas que suelen terminar con un aumento considerable de la autoestima. Y desde ese lugar solemos mejorar en todas las demás áreas de nuestra vida.

INCONSCIENTE Y CONSCIENTE

Sigmund Freud es el autor de la metáfora del Iceberg para explicar la proporción inconsciente y consciente en la mente humana. Si visualizamos un bloque inmenso de hielo flotando en el océano, la parte que vemos en la superficie sería la correspondiente a la información consciente que manejamos a diario, y la montaña invertida de hielo que queda bajo el mar sería proporcional a la información inconsciente de la que nuestro cerebro dispone y que influye incluso determina gran parte de nuestras decisiones banales, pero también trascendentales. Ese inconsciente está compuesto por elementos como emociones, pensamientos, creencias, valores, necesidades, identidades, y pulsiones freudianas que conviene visitar para poder decidir si nos son útiles o no en nuestro presente. La ciencia nos dice que aproximadamente el 98% de la información que utilizamos para la toma de decisiones es inconsciente, nuestro cerebro tiende a automatizar en patrones de conducta, de decisiones, de emociones y es por supervivencia, para ahorrar energía.

 

Foto de Miriam Espacio: https://www.pexels.com/es-es/foto/via-lactea-azul-y-marron-2694037/

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